La Justicia le concedió la prisión domiciliaria a Natanael Alvarenga, conocido como Callejero Fino, en la causa por portación ilegal de un arma de guerra. El músico deberá cumplir la detención en una vivienda de La Lonja, en el partido de Pilar, bajo condiciones que limitan sus movimientos y establecen vigilancia.
La decisión mantiene la prisión preventiva, pero permite cumplirla en el domicilio autorizado. El documento judicial fija una restricción concreta: el cantante no podrá exceder los límites de la vivienda. Si incumple esa obligación, podrá revocarse la domiciliaria.
El control electrónico estará a cargo del Servicio Penitenciario Bonaerense. Además, la resolución designa a su pareja como responsable de su cuidado y vigilancia.
Para la etapa provisional, se dispusieron visitas de policías del Destacamento La Lonja, que deberán realizar controles semanales en distintos días y horarios. La dependencia tendrá que remitir al juzgado los informes correspondientes.
Al evaluar la acusación, la Justicia tuvo en cuenta las amenazas y agresiones que el artista había denunciado contra su exmánager. Ese contexto llevó a aplicar una figura atenuada de portación ilegal de arma de guerra, junto con la supresión de su numeración. La defensa había solicitado que se considerara tenencia, pero ese planteo fue rechazado.
La detención se produjo durante un control en Tigre, cuando el músico circulaba en una Volkswagen Amarok sin patentes colocadas. En la puerta del conductor encontraron una Glock calibre .40 con doce municiones. Los peritajes determinaron que podía disparar y que tenía la numeración suprimida.
El cantante sostuvo que llevaba la pistola por miedo y para protegerse. La evaluación judicial de esas circunstancias no cerró la causa: continuará imputado y sujeto a las restricciones de la detención domiciliaria, cuya efectivización quedó condicionada a que la medida adquiera firmeza.



